Buenos Aires, Argentina.

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Avenida 9 de julio, Septiembre de 2007

miércoles, 26 de marzo de 2008

UNA PEQUEÑA PAUSA...

REPATRIADOS ESTA SIENDO RENOVADO.
NOS TOMAMOS UNA PEQUENA PAUSA PARA VOLVER CON MAS FUERZA Y NUEVS IDEAS...

lunes, 3 de marzo de 2008

Una argentina en Israel

Bárbara S. es una abogada argentina de 28 años que vive en Capital Federal y que a fines de 2007 estuvo de viaje en Israel, donde pasó 23 días para conocer el país. Aquí da su testimonio para el blog Repatriados:


R: ¿Cómo surge la idea del viaje?
B: "En Israel existe un fondo -principalmente proveniente de donaciones- para que toda la gente del mundo con al menos un abuelo judío como ascendencia, pueda conocer Israel. Esta gente no viaja gratis sino que cuenta con un plan de viaje subvencionado, y puede dirigirse a un lugar tan remoto como Isarel a un precio promocional. La idea detrás de todo esto es que los viajantes tomen conciencia de que Israel es un país muy nuevo (este año cumple 60 años), que siempre vivió en guerra y que si deseamos que subsista, debemos cumplir con dos misiones: una es la de no asimilarse (o sea, casarse con gente de otra religión), ya que contribuye a la desaparición del pueblo. La otra misión es la de instalarse en Israel, de modo de aumentar el número de población judía. Existen programas de inmigración, en los que el gobierno te subsidia todos los gastos durante los primeros años. Te pagan el pasaje, el alojamiento, los cursos de hebreo y de inserción laboral".

R:¿Tenés conocidos que se hayan radicado en Israel?
B: "Como casos concretos, conozco a mi primo que en Buenos Aires atendía un negocio de 9 a 21 por un sueldo miserable que apenas le alcanzaba para pagar un monoambiente en el Once, y ahora está trabajando en un hotel 5 estrellas de Israel. No gana fortunas, pero ya le dieron un crédito para comprar su propio departamento en una zona muy linda y vive dignamente. Otro caso que conozco es el de una amiga que se anotó en un plan para vivir un año en Israel. Le pagaron el pasaje, el alojamiento y las clases de hebreo, y consiguió trabajo en el sector turismo de la Municipalidad de Tel Aviv (ella es técnica en turismo y tiene el First Certificate)".

martes, 12 de febrero de 2008

Derechos de cartón

En Argentina la recolección de residuos es una de las peores formas de trabajo infantil y una de las más extendidas en menores de 17 años. La Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), que desarrolló el gobierno nacional junto con Organización Internacional del Trabajo (OIT) evidenció este y otros índices que continúan vigentes. Expertas y expertos en trabajo infantil aseguran que existe una alianza entre instituciones para fortalecer proyectos dirigidos a erradicar este problema.

La EANNA confirmó la tesis de que el trabajo de recolección de residuos está más extendido entre varones. En menores de 17 años, la participación de chicos es de 17,7 por ciento y la de chicas es de 7,1 por ciento. Ese margen se acentúa en el grupo de 5 y 13 años, donde 26,2 por ciento de niños realizan tareas de cirujeo y 8,4 por ciento de niñas desempeñan la misma labor.


El especialista en trabajo infantil de OIT – Argentina, Gustavo Ponce, explicó que la situación de las y los chicos involucrados en el reciclaje de basura se opone en todo a la Convención de los Derechos de los Niños y Niñas. “No pueden acceder a derechos humanos como la salud, la educación, el entretenimiento y muchos otros. Se trata de una actividad cuya modalidad se inscribe claramente entre las peores formas de trabajo infantil”, precisó.

La presidenta de la Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil (CONAETI), María del Pilar Rey Méndez, agregó que si bien participan más niños que niñas en el cirujeo, a mediados de la década del ‘90 con la exclusión masiva de adultos y adultas del mercado laboral, esa diferencia declinó. “El cirujeo se convirtió en la principal fuente de recursos de los hogares, involucrando a todo el grupo familiar, en particular aquellos encabezados por mujeres”, aseguró.

“Hoy día participan niños y niñas –dijo Rey Méndez–, pero las tareas que realizan suelen ser diferentes. Las chicas están más vinculadas a la selección de basura. En cambio los chicos se encargan de recuperarla y venderla. Las niñas también se ocupan del cuidado de los más pequeños, mientras que los niños trabajan a la par de los papás”.

Estas conclusiones llevaron a la CONAETI a recomendar en más de una oportunidad la incorporación de la perspectiva de género en la elaboración de estrategias para la erradicación del trabajo infantil en el reciclado de basura, según informó la funcionaria, quien aseguró que ese enfoque se encuentra contemplado en el Plan Nacional de Prevención y Erradicación del Trabajo Infantil, una de las principales políticas del organismo.

Vulnerabilidades

La Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes reveló por otra parte que los chicos y chicas incluidas en el reciclaje de basura, especialmente menores de 13 años, realizan tareas domésticas y que las horas empleadas en una y otra actividad incrementan la fragilidad del grupo.

La deserción escolar también significa una mayor vulnerabilidad. La EANNA demostró que los y las menores de cinco y 17 años involucrados en el cirujeo en general ingresan al sistema educativo argentino y luego abandonan sus estudios. Evidenció asimismo que el 32 por ciento de chicos y chicas que reciclan basura, repiten algún grado como pasó previo al abandono de los estudios.

La presidenta de CONAETI, Rey Méndez, reconoció que el sistema educativo no contiene a los niños, niñas y adolescentes. Dijo que la situación es peor entre chicos y chicas incluidos en las tareas de cirujeo porque la estigmatización es más profunda, y aseguró que desde la Comisión Nacional se está buscando desmitificar esa labor.

Las propuestas

Entre las iniciativas que abordan este problema se encuentra el Proyecto Recuperar, de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM). Está dirigido a los y las recolectoras migrantes de Villa Retiro 31 y 31 Bis en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Eugenio Ambrosi, representante regional de ese organismo explicó que el objetivo de OIM es prevenir y erradicar el trabajo infantil en la recolección de residuos en familias migrantes. Detalló que en CABA el 40 por ciento del total de niñas y niñas involucradas en esta modalidad de trabajo son migrantes, y precisó que en las villas 31 y 31 (bis) viven más de 120 chicos y chicas bajo la línea de pobreza y que la mayoría trabaja en el cirujeo.

“Al desarrollar tareas de recuperación y selección, estos menores sufren accidentes, cortes, enfermedades recurrentes en la piel, infecciones, abusos, inclusive riesgo de muerte, pero tienen dificultades para acceder a los servicios públicos y a las redes sociales, no conocen sus derechos y enfrentan situaciones de discriminación”, amplió Ambrosi.

El Proyecto Recuperar brinda una alternativa económica a los y las adultas migrantes e información sobre los derechos de sus niñas y niños. Se trata de créditos solidarios para padres o madres con propuestas de emprendimientos productivos o de servicios. En la actualidad unos ocho grupos están gestionando los micro créditos y siete de ellos están integrados sólo por mujeres. “Ellas quieren colaborar con los ingresos de la familia, pero al mismo tiempo desean estar cerca de sus chicos para protegerlos”, señaló el referente de OIM.

Una de las conclusiones más fuertes de los organismos que luchan por alejar a la niñez de la basura es que las familias recolectoras tienden a naturalizar no sólo la inclusión en el trabajo de los chicos y las chicas, sino también el consumo de alimentos directamente recuperados de las bolsas de basura. Asimismo niños y niñas no sólo encuentran una fuente de trabajo en el basural, sino que el lugar se vuelve un ámbito de juego y sociabilización.

Redacción de Repatriados - Fuente: EANNA / OIT

martes, 29 de enero de 2008

Trabajo infantil: Ni escuela ni juegos

Una investigación de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) sobre la situación socioeconómica de los niños y las niñas paseras de la región fronteriza argentino-boliviana, revela que la mayoría no puede asistir a la escuela o lo hacen de manera esporádica.

“Los ingresos de quienes transportan mercaderías, por cuenta de terceros, de un lado a otro de la frontera son muy bajos (un promedio de 20 dólares por semana), trabajan muchas horas bajo el sol, carecen de servicios sociales y dependen de las condiciones impuestas por comerciantes o intermediarios; cruzar la frontera la mayor cantidad de veces posible es lo que le permite a estas personas obtener una mayor remuneración, con un alto costo para su salud ya que se ven obligados a “trotar” con las cargas por las aceras, entre camiones de gran porte y transportes de todo tipo, exponiéndose a constantes riesgos y con bultos -de hasta 140 Kg.- que transportan directamente en sus espaldas”, asegura el Informe sobre la situación socioeconómica de los paseros en la zona fronteriza argentino-boliviana que se realizó en el marco del Programa Latinoamericano de Cooperación Técnica sobre Migraciones (PLACMI).

Basado en una preocupación permanente de la Oficina Regional de la OIM, en 2005 se han realizado trabajos de campo para dar cuenta del contexto y condiciones que viven esas personas dedicadas a pasar mercaderías de un país a otro para terceros.

El informe sostiene también que “en los centros de asistencia sanitaria próximos, se verifica un alto porcentaje de lesiones y patologías laborales (problemas en las articulaciones, afecciones pulmonares y de la piel) que afecta a la población de hombres, mujeres, niños y niñas que se dedican a esta actividad”.

Los ejes centrales con los que se encara la problemática son los de la movilidad en zonas de frontera y los procesos migratorios transnacionales, entendiendo que las migraciones de forma ordenada y en condiciones humanas son beneficiosos tanto para los migrantes como para la sociedad.

La frontera La Quiaca – Villazón

Residen allí, aproximadamente 45 mil personas. De ellas, 3.500 son las que la Asociación de Estibadores e Intermediarios de Villazón declaró nuclear en 2005. En el departamento de Potosí –donde se encuentra Villazón- un 79,7% de la población es pobre. Del lado argentino, en el departamento de Yavi –allí está La Quiaca-, la situación alcanza a cerca del 30%.

La distribución de los sexos en la actividad de pasar es equilibrada. Las edades, marcan grandes diferencias. Sólo algunos porcentajes: el 55% de los encuestados tiene menos de 18 años (más de la mitad de estos tienen menos de 16 años); casi un 8% menos entre 19 y 24; cerca de un 26% entre 25 y 44; mientras que 2% tiene 65 o más.

Más del 60% de los paseros de La Quiaca-Villazón pasa, sobre sus espaldas, entre 10 y 19 veces bultos de un peso promedio de 70 kilos por vez. Cerca del 30%, más de 20 veces. La situación observada se definió en el informe como grave, y, respecto de los datos de 2003, se concluyó que se profundiza y acrecienta. La OIT (Organización Internacional del Trabajo) clasificó el trabajo de niñas y niños paseros como “peligroso” y “una de las peores formas de trabajo infantil”

De la redacción de Repatriados - Fuente: Artemisa Noticias

lunes, 28 de enero de 2008

México: Afectará la recesión a poblanos en Estados Unidos

Debido a la recesión económica que está atravesando Estados Unidos, en México podrían disminuir las remesas, la inversión extranjera y la exportación de productos nacionales.

El catedrático del Departamento de Relaciones Internacionales y Ciencia Política de la Universidad de las Américas Puebla (UDLA), Dr. Román López ViIlicaña, comentó que uno de los primeros impactos negativos será la disminución de las remesas.

El artículo completo se puede leer en:

http://www.udla.edu/noticias/boletin/boletin.aspx?id=741

jueves, 10 de enero de 2008

DISCRIMINACION: Un desafío de nuestro tiempo

A casi 60 años de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre, la brecha entre los grandes principios asumidos por las Naciones Unidas y la dramática realidad de discriminación, segregación y servidumbre que sufren millones de hombres, mujeres y niños, se amplía cada vez más.

¿Qué pasó? Hoy sabemos que no todas las personas que “nacen libres e iguales en dignidad y derechos” tienen la posibilidad de alcanzar el mismo grado de realización personal y que a muchos pueblos se les coarta la posibilidad de alcanzar su pleno desarrollo. Numerosos pueblos son manipulados por las grandes potencias, que los dominan con su poder político, económico, financiero y militar, explotándolos y sumergiéndolos en la dependencia y la marginación. La injusticia de las discriminaciones crea desigualdades, por lo que la soñada “fraternidad universal” entre hombres, pueblos y naciones se quiebra.

En nuestro vapuleado mundo, millones de personas padecen la injusticia de las discriminaciones por cultura, raza, nivel de vida, clase social, sexo, edad, actividad productiva, etc., tan sutilmente incorporadas a nuestra sociedad y modo de ser que las dejan en la más completa indefensión. Por otra parte, millones de personas son tratadas hoy como se trataba a los leprosos hace siglos: prostitutas, borrachos, drogadictos, enfermos de SIDA, homosexuales… son segregados de nuestra sociedad. Estas injusticias marginan a las personas y las atropellan en su dignidad.

Claro que no todo es cuestión de echarle la culpa a “las grandes potencias” o –más concretamente– a “la sociedad”, dado que todos formamos parte de ella. Muchas veces en forma inconsciente y muchas veces sabiendo claramente lo que hacemos y decimos, cada uno de nosotros fomenta discriminaciones y prejuicios, encasillando a los otros, poniendo trabas en las relaciones, desvalorizándolos y haciendo diferencias entre las personas.

¿Por qué hablar de discriminaciones?

Como ya dijimos, la discriminación atenta contra los derechos de las personas y de los pueblos, atropella su dignidad y desconoce su derecho a vivir y a proyectarse. La discriminación separa a las personas y a los pueblos por el ansia de poder de unos en detrimento del bien de otros. Y por sobre todo, aumenta el sufrimiento y la opresión de los más humildes, sometiéndolos aún más a la desvalorización por indiferencia, menosprecio y subestimación.

¿Qué es un prejuicio? Según el diccionario, llamamos prejuicio a la “acción y acto de prejuzgar”. A su vez, prejuzgar es “juzgar las cosas antes del tiempo oportuno, o sin tener cabal conocimiento de ellas”. Todos, pero absolutamente todos, ejercitamos el prejuicio, ya que muchas veces, antes de pensar, caratulamos a los demás. Por ejemplo, ¿quién no dijo alguna vez la bendita frase “son cosas de… (chicos, viejos, negros, curas, mujeres, etc.)”?

El prejuicio ya era ejercitado en los tiempos bíblicos y seguramente lo encontraríamos si husmeamos incluso en culturas y tiempos muy anteriores al comienzo de la era cristiana. Superar las discriminaciones es un desafío. Este desafío exige un cambio de corazón y una apertura mental. Aceptar este desafío supone convertir la indiferencia en sensibilidad, el individualismo en solidaridad, el rechazo en aceptación, la subestimación en valoración y el egoísmo en amor.

Por eso debemos revisar cuáles de nuestras actitudes evidencian o no, la aceptación del aporte valioso e insustituible de todos y cada uno, sea quien sea en la construcción de la sociedad.

Por Marcelo Malagraba

martes, 1 de enero de 2008

Creció 8,5 veces el dinero de argentinos emigrados

De acuerdo a un informe del CEPAL, desde 2001 son cada vez más las remesas que envían los argentinos desde el exterior: hoy representan US$ 850 millones; en el conjunto de expatriados de América latina se sextuplicó el volumen.

Si querés saber más sobre el tema, entrá a:

http://www.lanacion.com.ar/economia/nota.asp?nota_id=975333